El Gobierno nacional sumó un capítulo de fuerte peso geopolítico en su relación con la Iglesia Católica. En el marco de su gira oficial por Europa, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, saludó al papa Francisco durante una audiencia en el Vaticano. El encuentro protocolar se concretó mientras la funcionaria participa del Encuentro Internacional “Mapas de esperanza para una agenda educativa regional: salud mental, tecnologías digitales y educación”, un evento que nucleó a representantes de toda Iberoamérica.
Vestida rigurosamente de negro, la ministra estrechó la mano del Sumo Pontífice. A través de los canales de comunicación de su cartera, Pettovello difundió las imágenes del saludo protocolar junto a los demás ministros de la región, aunque desde su entorno no trascendió si existió un espacio de diálogo privado para abordar la compleja situación social de la República Argentina o los detalles de una futura llegada del Papa a su país natal.
Reuniones de fuerte peso institucional en la Santa Sede
Más allá del saludo fotográfico con el Santo Padre, la agenda de la ministra en territorio romano incluyó mesas de trabajo estratégicas. Según informaron desde Capital Humano, las actividades estuvieron "orientadas a fortalecer los vínculos bilaterales en las áreas de educación, trabajo y desarrollo familiar", ejes que concentran las mayores demandas y tensiones dentro de la estructura ministerial en el plano doméstico.
En esa línea, Pettovello concretó una reunión bilateral con el ministro de Educación y Mérito de Italia, Giuseppe Valditara, y con el gran hospitalario de la Orden de Malta, Josef de Vlots. Sin embargo, la cita de mayor relevancia política se dio con el prefecto cardenal Michael Czerny, la máxima autoridad responsable del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral del Vaticano.
Un puente ante las tensiones con la Iglesia local
El encuentro con el cardenal canadiense Czerny —un hombre de estrecha confianza de Francisco cuyo trabajo pastoral se focaliza en la asistencia a migrantes, refugiados y sectores vulnerables— reviste una trascendencia singular. La reunión se produce en un escenario de marcada sensibilidad tras los reiterados pronunciamientos de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) respecto al impacto de las políticas de ajuste económico y la asistencia alimentaria en los barrios populares.
Con este raid de audiencias en la capital italiana, la administración de la Libertad Avanza intenta tender puentes de diálogo institucional con las máximas jerarquías eclesiásticas. Los funcionarios que integran la comitiva oficial confían en que estos gestos de sintonía en la agenda educativa regional contribuyan a distender los recelos recíprocos y sienten las bases operativas para concretar el postergado viaje de Francisco a la Argentina antes del cierre del año.







