El ambiente del periodismo y el espectáculo nacional se encuentra en estado de alerta tras conocerse las últimas novedades sobre la salud de Chiche Gelblung. El experimentado comunicador de 82 años cumplió dos semanas de internación en el Sanatorio Mater Dei y su cuadro sumó complicaciones de cuidado en las últimas horas. Desde su entorno íntimo confirmaron que el conductor contrajo un virus intrahospitalario que se combinó con una falla renal, obligando a los profesionales a extremar los monitoreos en la unidad de terapia intensiva.
A pesar del adverso panorama médico, las informaciones más recientes aportadas por periodistas especializados en espectáculos trajeron un manto de alivio al indicar que al conductor le bajó la fiebre y se encuentra clínicamente estable. El presentador había ingresado al centro asistencial a mediados de mayo luego de sufrir una descompensación severa. En aquella oportunidad, sus allegados explicaron que el cuadro se había originado por una trombosis en uno de sus tobillos, derivando posteriormente en una intervención para colocarle un stent.
Personas que compartieron espacios laborales con Gelblung en el último tiempo manifestaron su preocupación por la conducta del periodista frente a las recomendaciones médicas. Según trascendió, el entorno cercano encuentra severas dificultades para lograr que el conductor se cuide, señalando que a sus casi 83 años se niega a abrigarse adecuadamente y mantiene el hábito de vapear de manera constante, desoyendo las advertencias familiares sobre los riesgos que esto implica para su vulnerable sistema respiratorio y cardiovascular.
Esta internación se suma a una seguidilla de complicaciones médicas que el conductor viene afrontando de manera recurrente. A mediados de abril de este año debió ser asistido de urgencia por rumores de un infarto que él mismo se encargó de desmentir a las pocas horas, aunque reconoció que en esa oportunidad le habían colocado dos stents. Tras recibir el alta, fiel a su histórico compromiso con el trabajo, Gelblung regresó de inmediato a los estudios de televisión alegando que solo sentía cansancio y una leve disfonía, minimizando las alertas de su cuerpo.
El deterioro en la salud del emblemático periodista se volvió más evidente durante los últimos meses debido a la acumulación de patologías crónicas. El año pasado, el propio Chiche había revelado de manera pública que debía someterse a sesiones de diálisis tres veces por semana para suplir sus dificultades renales, un tratamiento de alta exigencia física que solía desgastarlo profundamente. Actualmente, la comunidad médica y sus seguidores aguardan un nuevo parte oficial del Sanatorio Mater Dei que precise la evolución del virus y el funcionamiento de sus riñones.
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