El pulso cultural de la provincia se prepara para una de sus citas más multitudinarias del calendario anual. El anuncio de esta nueva edición estuvo encabezado por el subsecretario de Cultura de la provincia, Juan Leguizamón, quien trabajó en forma coordinada junto al director de Cultura de la Municipalidad de la Capital, Francisco Avendaño, además de contar con el acompañamiento de reconocidos hacedores y representantes del quehacer artístico santiagueño.
Durante el lanzamiento, los funcionarios provinciales y municipales pusieron de relieve el crecimiento cualitativo y cuantitativo que ha experimentado la Marcha de los Bombos a lo largo de sus 24 capítulos institucionales. Lo que nació como una expresión local se consolidó definitivamente como un fenómeno de alcance internacional que convoca anualmente a miles de turistas, bombistos y delegaciones provenientes de diversas provincias argentinas y de países limítrofes, robusteciendo el patrimonio inmaterial de la "Madre de Ciudades".
Las autoridades provinciales y municipales detallaron las bases operativas de la edición 2026:
Fecha central: El gran desfile de los bombistos por las calles de la ciudad se concretará el sábado 18 de julio.
Consigna integradora: Las actividades de este año se movilizarán bajo el lema conceptual de "Unidad y esperanza".
Vigilia tradicional: De forma previa al inicio de la columna, se habilitarán los tradicionales espacios de peñas, cantos y campamentos culturales que caracterizan la previa del evento.
Convocatoria abierta: Reunirá de manera horizontal a músicos, agrupaciones de danzas folclóricas, artesanos locales y familias santiagueñas.
El respaldo estatal al patrimonio santiagueño
Al hacer uso de la palabra, el subsecretario de Cultura, Juan Leguizamón, ratificó el acompañamiento irrestricto del Gobierno de la provincia a este tipo de iniciativas de matriz popular. El funcionario remarcó que la Marcha de los Bombos es el fiel reflejo de un esfuerzo mancomunado e interagencial donde convergen artistas independientes, gestores culturales de territorio e instituciones públicas para apalancar el despliegue de las industrias culturales santiagueñas.
En el mismo sentido, el referente del área cultural ponderó de manera especial el compromiso sostenido de las distintas organizaciones comunitarias que, desde el interior provincial y los barrios periféricos, aportan su esfuerzo para sostener el crecimiento de esta celebración, transformándola en un acontecimiento que cala hondo en el norte argentino.
La vigésimo cuarta edición buscará ratificar las raíces tradicionales de la provincia y consolidar los espacios de encuentro e intercambio comunitario, manteniendo encendida una de las huellas sonoras y artísticas más potentes que posee el mapa folclórico nacional.






