Una fecha de profunda relevancia para la memoria histórica de la provincia y el país se evoca en la jornada de hoy. Tal como publicó el Gobierno de la Provincia a través de sus canales oficiales de comunicación, este viernes se cumplen 205 años de la firma del Tratado o Pacto de Vinará, un documento jurídico y político de paz y amistad que significó el cese de las hostilidades militares y el reconocimiento definitivo de la soberanía de nuestra tierra.
El acuerdo se celebró formalmente el 5 de junio de 1821 en la histórica localidad de Vinará, ubicada en el actual departamento Río Hondo. La mesa de negociación estuvo integrada por el Presbítero Pedro León Gallo, en representación del pueblo de Santiago del Estero, y por Miguel Aráoz en el rol de emisario de Tucumán. Asimismo, el pacto contó con la crucial mediación diplomática del Dr. José Antonio Pacheco de Melo, enviado especial por la provincia de Córdoba para acercar a las partes en conflicto.
Los antecedentes y la lucha por la autonomía santiagueña
Para dimensionar la magnitud del tratado, es necesario remontarse al complejo escenario posterior a la disolución de la efímera República del Tucumán. Santiago del Estero había proclamado valientemente su autonomía política el 27 de abril de 1820, bajo el liderazgo del gobernador Juan Felipe Ibarra. Sin embargo, el gobierno tucumano intentó por la vía de las armas mantener su hegemonía y control tributario sobre el territorio santiagueño, lo que desató una desgastante serie de enfrentamientos bélicos interprovinciales.
El Pacto de Vinará no solo logró frenar de inmediato las hostilidades en los campos de batalla, sino que decretó la liberación absoluta de todos los prisioneros de guerra y garantizó por primera vez las condiciones de libre circulación, tránsito y comercio recíproco entre las provincias firmantes, sentando las bases de la convivencia pacífica en la región del NOA.
Un pilar del sistema federal argentino
La importancia de este acontecimiento trasciende las fronteras santiagueñas. El Pacto de Vinará posee estatus constitucional de máxima jerarquía al ser identificado explícitamente como el cuarto de los pactos preexistentes enumerados en el Preámbulo de la Constitución de la Nación Argentina.
Este reconocimiento normativo lo sitúa en el olimpo de las herramientas jurídicas fundacionales que hicieron posible la posterior organización del Estado y la posterior adopción del sistema federal de gobierno. A 205 años de aquella jornada histórica en el departamento Río Hondo, la provincia evoca el legado de los hombres y mujeres que forjaron la identidad institucional de Santiago del Estero, ratificando su compromiso inalterable con la unidad nacional y la autonomía federal.







