La Bombonera se transformó en el epicentro de un verdadero sismo futbolístico. En una noche fatídica para sus aspiraciones internacionales, Boca Juniors quedó eliminado de la fase de grupos de la Copa Libertadores, un hito negativo que la institución no padecía desde hacía 32 años. La derrota 1-0 frente a Universidad Católica de Chile no solo sepultó el máximo objetivo del año, sino que condenó al club a disputar una llave de playoffs en la Copa Sudamericana frente a O’Higgins. Tras el pitazo final, el director técnico Claudio Úbeda enfrentó los micrófonos en conferencia de prensa para intentar dar explicaciones ante la crisis.
Visiblemente afectado por el desenlace del partido, el entrenador xeneize no esquivó la autocrítica y reconoció la alarmante falta de eficacia que arrastra el plantel. Según la óptica del DT, el conjunto trasandino supo golpear en la única aproximación clara que generó en todo el cotejo y luego se replegó con solidez táctica. Úbeda lamentó la falta de claridad en los últimos metros del ataque, aunque también hizo hincapié en las polémicas de la noche: un gol anulado y un supuesto penal no sancionado sobre el santiagueño Exequiel Zeballos durante la etapa inicial.
Un futuro incierto y la soga de los resultados
La eliminación copera detonó las dudas en torno al proyecto deportivo. Con un vínculo contractual que expira el próximo 30 de junio, la permanencia de Úbeda en el banco xeneize pende de un hilo sumamente delgado, jaqueado por las frustraciones previas en el plano doméstico tras quedar al margen ante Racing en el Torneo Clausura y frente a Huracán en el Apertura.
Al ser consultado de forma directa sobre si dará un paso al costado, el estratega optó por la prudencia y trasladó la presión a la mesa del Consejo de Fútbol. "No creo que sea un momento para hablar de esto, de mi continuidad. Tenemos que reunirnos, que hablar, que pensar en todo lo que pasó en este tiempo que tuvimos y después sí tomar una decisión", esgrimió. Seguidamente, admitió la crudeza de su profesión: "Los entrenadores siempre dependemos de los resultados".
“Hay que asumir la derrota y dar la cara. El equipo no tuvo los resultados que hubiésemos querido en los últimos tres partidos. En este momento uno no encuentra palabras para describir la impotencia que sentimos”, confesó el DT ante los medios.
Excusas, lesiones y el caso Leandro Paredes
Buscando causales al declive futbolístico del último mes, Úbeda argumentó que el estado del campo de juego en la anterior excursión ante Barcelona de Ecuador fue un condicionante, pero apuntó con mayor énfasis a la enorme seguidilla de bajas por cuestiones médicas que mermó el potencial de la estructura titular.
En ese sentido, ponderó el compromiso de una de las máximas figuras del equipo, el mediocampista de la Selección Argentina, Leandro Paredes. El volante central disputó la totalidad del encuentro arrastrando una visible sobrecarga en el isquiotibial derecho a las puertas de la cita mundialista. "No se cuidó para nada", resaltó el director técnico, valorando las ganas de competir del futbolista en un escenario adverso.
Finalmente, el entrenador confió que el vestuario quedó sumido en un clima de absoluta desolación y hermetismo total. "Todavía no hablamos con los jugadores. Si pasan este tipo de situaciones, hay mucho de cautela y silencio", concluyó el técnico, cuyo ciclo parece haber ingresado en una etapa de descuento irreversible.
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