La crisis institucional y de contenidos que sacude a LUZU TV, la plataforma de streaming liderada por Nicolás Occhiato, parece estar lejos de encontrar su techo. El escándalo internacional desatado tras la difusión en uno de sus ciclos de una información falsa sobre la salud de Jorge Messi —padre del capitán de la Selección argentina, Lionel Messi— no solo dinamitó la credibilidad de la grilla, sino que ahora amenaza con transformarse en una millonaria batalla legal y económica en los tribunales.
Marley se suma al reclamo y exige compensaciones
Luego de que trascendiera que Florencia Peña se encontraba analizando seriamente iniciar acciones legales para resarcirse económicamente, en las últimas horas se sumó un nuevo e inesperado frente de conflicto. Alejandro "Marley" Wiebe, la otra gran figura que la productora había incorporado para jerarquizar su pantalla, también habría tomado la decisión de exigir el cumplimiento estricto de las condiciones comerciales pactadas.
La información fue revelada por el periodista Ángel de Brito durante la última emisión del programa de espectáculos LAM:
"El conductor reclamaría no solo el pago íntegro de su contrato tras el levantamiento anticipado del programa del que formaba parte, sino también una compensación económica adicional por los perjuicios ocasionados ante la cancelación intempestiva del ciclo", precisó el periodista de espectáculos.
De acuerdo con las versiones surgidas del riñón de la productora, el malestar de Marley no sería únicamente de índole financiera. El histórico animador de Telefe se encontraría profundamente molesto con la actitud de Nico Occhiato, dado que el joven empresario no se habría comunicado personalmente con él para darle explicaciones ni consensuar la salida del aire una vez que estalló la polémica con el entorno de la familia Messi.
Flor Peña evalúa la vía judicial por la totalidad del contrato
En paralelo, la situación con Florencia Peña transita carriles de similar tensión. La actriz y conductora se vio directamente afectada por la abrupta finalización del ambicioso proyecto audiovisual que compartía con Wiebe, el cual fue dado de baja como parte de una fuerte reestructuración interna y un drástico cambio de programación decidido por los directores de LUZU TV para aplacar el repudio público.
Peña evalúa formalizar presentaciones legales para percibir de manera obligatoria la totalidad del vínculo contractual que la unía a la plataforma de streaming. Al haber firmado un contrato por tiempo determinado, los asesores jurídicos de la artista consideran que la cancelación del programa por motivos ajenos a su responsabilidad profesional habilita el reclamo de los honorarios fijados por el período completo que restaba cumplir.
Silencio oficial y un futuro incierto para la plataforma
El origen de este sismo mediático y empresarial radica en la irresponsabilidad editorial de haber difundido al aire datos falsos sobre un cuadro médico reservado del padre del astro futbolístico, un episodio que generó el inmediato repudio de las audiencias y encendió las alarmas de los principales auspiciantes de la firma de Occhiato.
Hasta el momento de la publicación de este reporte, se mantiene un estricto pacto de silencio en la industria: ni Marley, ni Florencia Peña, ni el propio Nico Occhiato han querido realizar declaraciones públicas o emitir comunicados oficiales para ratificar o rectificar estos trascendidos jurídicos. Sin embargo, en el ámbito comercial del streaming es un secreto a voces que LUZU TV atraviesa las horas más complejas y delicadas desde su fundación, jaqueada entre el desprestigio reputacional y el riesgo del colapso financiero por demandas cruzadas.






