Una doble tragedia conmocionó a los habitantes de la localidad mendocina de Junín, luego de confirmarse el hallazgo sin vida del padre de Nahuel González, el niño de 12 años que falleció ahogado el pasado martes en las aguas de un canal de riego. El hombre fue encontrado en el interior de su vivienda durante las primeras horas de la mañana del viernes.
De acuerdo con las fuentes policiales y judiciales que intervienen en la causa, el hallazgo se concretó cerca de las 08:30. Allegados a la familia relataron a los investigadores que el progenitor atravesaba un cuadro de profunda conmoción emocional tras la pérdida de su hijo y había manifestado su intención de tomar una drástica decisión.
Peritajes en la escena y antecedentes
Personal de la Policía Científica y autoridades judiciales del Ministerio Público Fiscal acudieron al domicilio para acordonar la escena, efectuar los peritajes correspondientes y proceder al levantamiento del cuerpo. La hipótesis principal ratifica un desenlace autoprovocado a causa del impacto psicológico del hecho previo.
El primer suceso aconteció el pasado martes 6 de octubre en una zona rural próxima a la intersección de la Ruta 60 y calle Chileno Herrera. En ese lugar, el hombre se encontraba en compañía de su hijo en inmediaciones del cauce artificial cuando el menor cayó al agua.
Búsqueda y hallazgo del menor
Al notar la desaparición del menor en la corriente, el padre alertó a las fuerzas de seguridad, lo que activó un amplio dispositivo de rastrillaje coordinado por efectivos de la Policía de Mendoza, Bomberos, personal de Departamento General de Irrigación y unidades de patrullaje aéreo con drones y helicópteros.
Pasadas las 21:00 de esa jornada, el cuerpo del menor fue localizado por buzos tácticos en el sector inferior del puente de la Ruta 60. Tras culminar los peritajes de ambos sucesos, la Justicia dio por cerradas las actuaciones sumariales vinculadas al trágico desenlace familiar.






