on perfiles”, sintetizó.
El obispo destacó en ese camino la necesidad de cultivar las relaciones interpersonales, la cultura del cuidado, la justicia social, el bien común y la ecología integral.
También enumeró las que definió simbólicamente como las “armas” frente a la manipulación y la homogeneización: “la libertad, la verdad, la higiene de la atención, el encuentro, el discernimiento y el pensamiento crítico”.
“Constructores de comunión”
Hacia el cierre, el exrector del Santuario de Huachana vinculó la figura de León XIV con el “León de Judá”, en referencia a Jesucristo, y planteó el desafío de construir una comunidad en la que nadie quede relegado.
“Un León que nos empodera y nos entusiasma en la tarea que tenemos por delante como constructores de comunión, en la edificación de un hogar común sólido y hospitalario”, manifestó.
Finalmente, Liébana cerró su mensaje con una expresión profundamente cristiana:
“Con León, nos abrazamos a Jesucristo, el Uno, en el que todos somos Uno, el ‘León de Judá’, el único en quien se esclarece el misterio del hombre; el auténtico Camino, Verdad y Vida, de esta Magnífica Humanidad”.
La reflexión adquiere además una cercanía particular para Santiago del Estero por el vínculo de Liébana con Huachana, donde desarrolló parte de su tarea pastoral antes de asumir como obispo de Chascomús.






