El arzobispo de Santiago del Estero, Vicente Bokalic, encabezó la misa central en conmemoración del Día de la Independencia Argentina, oportunidad en la que pronunció una homilía centrada en la necesidad de la cohesión social y el diálogo institucional. El prelado propuso abordar la fecha patria no como un suceso estático del pasado, sino como "un proceso que continúa", el cual se encuentra condicionado por las tensiones, búsquedas y los complejos desafíos económicos y políticos que atraviesan a la sociedad actual.
Haciendo un paralelismo histórico, Bokalic recordó que en el Congreso de Tucumán de 1816 convivían distintas miradas e intereses contrapuestos. "No todos pensaban de la misma manera", puntualizó de forma analítica, ponderando que aquellos congresales supieron de todas formas estructurar un rumbo común. Para el arzobispo, esa enseñanza histórica conserva una vigencia estricta en un presente signado por marcadas polarizaciones que dificultan el entendimiento mutuo.
Fortalecimiento institucional y el rol social de la Iglesia
El jefe de la Iglesia local insistió en que consolidar la independencia requiere un ejercicio y un compromiso permanente con valores fundamentales como la justicia, la igualdad y el bienestar general. En este sentido, remarcó de manera taxativa la necesidad de fortalecer las instituciones democráticas y de promover pautas de convivencia comunitaria estables, garantizando un esquema social inclusivo donde todas las expresiones y sectores civiles puedan ser escuchados.
Bokalic definió la misión eclesiástica en la coyuntura contemporánea como un espacio de encuentro y contención, descartando cualquier intento de imponer uniformidades de pensamiento. "No se trata solo de unidad, sino de acompañamiento", argumentó asépticamente, señalando que la prioridad del sector pastoral debe orientarse a tender puentes de comunicación y fomentar la fraternidad ciudadana, sosteniendo los canales de debate incluso en los escenarios de mayor disidencia.
Advertencias sobre la fragmentación y los intereses particulares
En un tramo crítico de su alocución, el prelado alertó sobre los peligros que representa el actual proceso de dispersión de los lazos comunitarios en el país. "Cuando predominan intereses particulares, se vuelve muy difícil construir acuerdos que hagan posible una sociedad más inclusiva", advirtió de forma directa, instando tanto a la dirigencia política como a los actores civiles a relegar las disputas sectoriales estériles para priorizar las urgencias colectivas de la población.
La homilía concluyó con una exhortación formal a toda la comunidad de fieles y ciudadanos santiagueños a renovar el compromiso cívico con la administración de la patria. El arzobispo instó a reactivar los esfuerzos cotidianos orientados a edificar una sociedad equitativa, retomando los objetivos originarios de equidad y reconocimiento recíproco que inspiraron a los próceres que forjaron el acta de la independencia nacional.






