Un niño de 7 años tuvo que recibir asistencia médica luego de sufrir lesiones que, según denunció su madre, se produjeron durante una agresión de compañeros en una escuela del departamento Moreno. La mujer aseguró que los episodios de bullying eran reiterados y relató que, cuando acudió al establecimiento para pedir una intervención urgente, le solicitaron que regresara al día siguiente porque se encontraban en “horario de salida”. Tras asistir a su hijo, decidió recurrir a la Policía.
El episodio fue denunciado ante personal de la Subcomisaría Comunitaria de Weisbur por la madre del pequeño, una mujer de 28 años.
De acuerdo con su relato, su hijo cursa segundo grado y desde hace un tiempo sería víctima de reiterados episodios de hostigamiento por parte de otros alumnos.
La situación habría escalado durante la jornada del miércoles, cuando el niño sufrió una agresión física y terminó con lesiones en el rostro.
Fue a reclamar y le habrían pedido que regresara al día siguiente
Al conocer lo sucedido, la madre se presentó cerca del mediodía en la Escuela Primaria Nº 474 “Divino Niño Jesús”, de la localidad de Las Tinajas.
Su intención, según manifestó posteriormente ante las autoridades, era hablar con los responsables del establecimiento para plantear lo que venía ocurriendo con su hijo y solicitar una intervención.
Sin embargo, la mujer denunció que no consiguió mantener en ese momento la conversación que buscaba.
Según su testimonio incorporado a las actuaciones, le habrían indicado que regresara al día siguiente debido a que ya se encontraban en horario de salida.
La respuesta provocó malestar en la madre, especialmente porque, de acuerdo con su versión, su hijo acababa de sufrir una agresión y presentaba signos visibles de lesiones.
Hasta el momento, en la información disponible no consta la versión de las autoridades de la institución educativa sobre lo denunciado por la mujer.
El niño tuvo que recibir asistencia médica
Tras retirarse del establecimiento, la madre trasladó al pequeño hacia un centro de salud de la zona, donde fue examinado por un profesional.
Según consta en las actuaciones, el niño presentaba un marcado edema en el interior de los labios superior e inferior y rastros de sangre en la fosa nasal derecha.
Luego de lo sucedido, la mujer recurrió a la Policía y expuso tanto la presunta agresión sufrida por su hijo como los episodios de hostigamiento que, según aseguró, venían produciéndose con anterioridad.
El caso quedó registrado ante las autoridades y ahora deberán establecerse las circunstancias en las que el pequeño sufrió las lesiones y avanzar con las intervenciones correspondientes para resguardar al niño y esclarecer lo ocurrido.






