La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció la postergación del paro total que tenía previsto para este lunes 2 de febrero en todos los aeropuertos del país. La decisión se tomó luego de que los equipos legales del sindicato advirtieran sobre la necesidad de cumplir con la ley de esencialidad del servicio, que establece plazos mínimos de preaviso.
La nueva fecha y el marco legal
Según la normativa vigente, este tipo de servicios esenciales requiere un preaviso mínimo de cinco días hábiles. Este requisito técnico-legal obliga a trasladar la fecha del cese de actividades completo al próximo lunes 9 de febrero, siempre que el gremio formalice el nuevo preaviso correspondiente.
Asambleas permanentes y primeros impactos
Pese a la postergación de la medida de fuerza principal, ATE comunicó que mantiene un "estado de asamblea permanente" en las distintas terminales aéreas del territorio nacional. Esta situación, que implica reuniones y movilizaciones de personal en los lugares de trabajo, ya comenzó a generar los primeros retrasos y complicaciones en la programación de vuelos, tanto domésticos como internacionales, durante el fin de semana.
El origen del conflicto
El plan de lucha fue iniciado por ATE a raíz de un reclamo salarial. Según el gremio, existe un incumplimiento por parte de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). La denuncia especifica que el Gobierno Nacional revirtió un incremento en el adicional por "racionamiento" que ya había sido liquidado en el sistema oficial y, además, no depositó los haberes en la fecha estipulada.
Esta combinación de factores —la postergación del paro total pero la continuidad de las asambleas— crea un escenario de incertidumbre operativa para las aerolíneas y los pasajeros, que deberán consultar el estado de sus vuelos en los próximos días mientras continúan las negociaciones.