Una mujer de 37 años, domiciliada en el barrio 8 de Abril, se trasladó hasta la casa de su pareja, ubicada en la manzana 25 del barrio Belén. Alrededor de las 12.30 de anteayer, golpeó la puerta, pero no atendía nadie. Finalmente, logró ingresar y encontró a su concubino ahorcado. Pendía de un cable que había atado al marco de la puerta. Desesperada, la mujer descolgó al hombre de 36 años, pero ya estaba sin vida. La muerte fue corroborada momentos después por profesionales de la salud.
De acuerdo con el examen realizado por el médico de policía y las condiciones físicas del cuerpo, el hombre llevaba varias horas sin vida. Durante la requisa, le encontraron manuscritos con los motivos de su drástica determinación.
Dos vecinas habían charlado con la víctima la noche anterior en la vereda de su casa, ocasión en la que contó que no estaba atravesando un buen momento. Le pidió un cigarrillo a una de ellas y se internó en su casa. Fue la última vez que lo vieron con vida.