La festividad del Año Nuevo Lao en Luisiana, que año tras año convoca a miles de familias en Lanxang Village, terminó de forma abrupta este sábado por la tarde. Alrededor de las 14:30, un vehículo perdió el control y embistió a los asistentes que participaban del desfile tradicional cerca del templo budista Wat Thammarattanaram, provocando escenas de pánico capturadas en crudos videos que circularon rápidamente por las redes sociales.
Operativo de emergencia y rescate extremo
Las grabaciones del incidente muestran la desesperación de los presentes mientras personal de bomberos trabajaba intensamente para liberar a una persona que había quedado atrapada debajo del automóvil, el cual terminó su recorrido en una zanja al costado del camino. Ante la magnitud de la tragedia, la empresa Acadian Ambulance desplegó un operativo de gran escala que incluyó:
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10 ambulancias enviadas de inmediato al lugar del siniestro.
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Un helicóptero sanitario para el traslado de urgencia de los pacientes más críticos.
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Dos traslados aéreos directos a centros de alta complejidad debido a la gravedad de las lesiones.
El conductor bajo custodia y la hipótesis oficial
El Departamento de Policía del Municipio de Iberia confirmó que el conductor del vehículo ya se encuentra bajo custodia policial. Si bien la investigación se encuentra en su etapa inicial, la portavoz de la fuerza, Rebecca Melancon, adelantó una hipótesis preliminar que trajo algo de calma ante los temores de un ataque dirigido: "Según la investigación preliminar, esto no parece un acto intencional", declaró a los medios locales.
Por su parte, los organizadores del Festival del Año Nuevo Lao de Luisiana emitieron un comunicado expresando su profunda tristeza y llamando a la oración por las víctimas y sus familiares. A pesar del trauma vivido, señalaron que, si las condiciones de seguridad lo permiten, el domingo se llevarán a cabo servicios religiosos para buscar consuelo en la fe.
Repercusión política y comunitaria
El gobernador de Luisiana, Jeff Landry, también se pronunció sobre el hecho, agradeciendo la rápida respuesta de los socorristas y enviando sus condolencias a los afectados. Este evento, que celebra la rica herencia del sudeste asiático con música, gastronomía y ritos tradicionales, es el corazón de la comunidad laosiana en la región y su interrupción ha generado una profunda herida en el tejido social de New Iberia.