A medida que avanza la causa judicial que investiga al Jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, por los presuntos delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos, el bloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado de la Nación activó una estrategia de fuerte contención política. El objetivo del oficialismo es blindar al funcionario y demorar la interpelación presencial que impulsa de manera unánime el interbloque de la oposición.
La estrategia de las mayorías y las reuniones en Casa de Gobierno
Para consolidar esta valla parlamentaria, la titular de la bancada libertaria en la Cámara Alta, Patricia Bullrich, consiguió en las últimas horas el respaldo de sectores clave de los bloques aliados —como el PRO y la Unión Cívica Radical (UCR)— para establecer un criterio riguroso: solo se podrá habilitar el debate sobre la citación de Adorni en el recinto con una mayoría agravada de dos tercios de los presentes. A cambio de este cerrojo, el oficialismo concedió habilitar formalmente la discusión del expediente dentro de la comisión de Asuntos Constitucionales.
En paralelo a las frenéticas negociaciones en los pasillos del Congreso, el operativo blindaje tendrá este martes un capítulo crucial en la Casa de Gobierno. El propio Manuel Adorni convocó a los senadores de LLA a mantener reuniones bilaterales divididas en tres turnos (a las 9:00, a las 12:00 y a las 14:00 horas), donde intentará explicar los números de su situación patrimonial. La última declaración jurada presentada por el Jefe de Gabinete, lejos de despejar los interrogantes sobre su meteórico incremento de bienes, profundizó las sospechas de los denunciantes en la Justicia.
Modificaciones en Labor Parlamentaria y la postura del peronismo
Ante este escenario, Bullrich formalizó el pedido de una reunión de Labor Parlamentaria para este martes a las 18:00, con el claro propósito de modificar el acta de la sesión programada para el jueves 25. Allí se busca sepultar la postura planteada por el titular del interbloque peronista, José Mayans, quien defiende que solo se requiere una mayoría absoluta de 37 miembros para convocar al funcionario, al tratarse de una moción sobre un artículo operativo que no requiere dictamen previo de comisión. Ante la jugada de LLA, Mayans evalúa no asistir a la reunión de Labor y dirimir la validez del acta directamente en el recinto el próximo jueves.
Si el oficialismo impone su criterio y eleva la vara a los 48 votos (dos tercios), la oposición no logrará su cometido. A la estructura de La Libertad Avanza le alcanzará con sumar apenas 4 votos aliados para bloquear el interrogatorio. Actualmente, el oficialismo cuenta con 21 legisladores propios y el apoyo de los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, junto a la radical Silvana Schneider, alcanzando una base de 24 voluntades a la que confían sumar al mendocino Rodolfo Suárez para sellar el bloqueo.
Fechas clave y el escenario para la interpelación
De frustrarse la iniciativa opositora este jueves, el Gobierno logrará postergar el examen a la gestión de Adorni hasta el próximo 2 de julio, fecha en la que está previsto que el funcionario brinde un informe general de gestión en el Senado, donde tendrá la opción de responder o esquivar las preguntas sobre sus finanzas personales.
En caso de que los bloques opositores no alcancen los dos tercios, el debate formal por la interpelación podría sufrir un parate prolongado hasta el mes de agosto, debido al receso invernal de quince días que tradicionalmente paraliza la actividad legislativa durante la segunda quincena de julio.






