La selección masculina de fútbol de Francia quedó envuelta en una fuerte controversia logística y política durante su participación en el Mundial 2026. De acuerdo con una investigación del periódico británico The Guardian, el combinado europeo ha estado utilizando los servicios de Global Crossing Airlines (GlobalX), una compañía de vuelos chárter que se encuentra en el núcleo del esquema de deportaciones masivas implementado por la administración de Donald Trump en Estados Unidos.
Los datos de seguimiento de radares y las propias imágenes del plantel publicadas en redes sociales confirmaron que los galos abordaron unidades de GlobalX para al menos tres trayectos internos entre sus sedes de juego y su base de entrenamiento en Boston. La contradicción generó revuelo debido a que esa misma empresa aérea operó más de la mitad de los vuelos de deportación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Reportes de organismos de derechos humanos detallan que esos traslados trasladan a miles de detenidos sin previo aviso y bajo extremas medidas de sujeción hacia prisiones de máxima seguridad en Centroamérica.
El cruce de datos reveló que el avión utilizado por Francia tras su victoria 1 a 0 ante Paraguay en Filadelfia posee un historial de 44 vuelos de deportación solo en lo que va del año. Los registros de aviación civil demostraron que la aeronave asignada a los futbolistas el pasado 4 de julio había sido empleada apenas tres días antes —el 1 de julio— para trasladar a un contingente de inmigrantes indocumentados desde un centro de detención en Arizona hacia el estado de Luisiana.
El choque ideológico con el activismo de Kylian Mbappé
El uso de esta prestataria choca de frente con el marcado perfil social del vestuario francés, caracterizado por ser uno de los planteles más multiculturales del torneo. Su capitán y máxima figura, Kylian Mbappé, es un reconocido crítico de las plataformas políticas de extrema derecha y antiinmigración. El delantero del Real Madrid ha calificado anteriormente de "catastróficos" los discursos xenófobos en su país y, en los últimos días, fue noticia global al tildar de "mujer despreciable" a una senadora paraguaya que lanzó ataques racistas en su contra tras el partido de octavos de final.
A la par de Mbappé, otros referentes de la plantilla como Marcus Thuram, Ousmane Dembélé y Jules Koundé sostienen un rol activo en campañas de concientización y movilización ciudadana contra la discriminación. Hasta el momento, los portavoces de la Federación Francesa de Fútbol (FFF) han optado por el silencio y evitaron responder a las consultas de la prensa internacional sobre los criterios de contratación logística, en un escenario donde se constató que las selecciones de Inglaterra e Irán también apelaron a la misma aerolínea para moverse por el territorio norteamericano.






