La compleja coyuntura macroeconómica y el ostensible retroceso en los niveles de comercialización interna forzaron la apertura de un canal de diálogo directo entre el sector fabril y las autoridades nacionales. Frente a los indicadores que exponen el impacto de la pérdida del poder adquisitivo en los ingresos de los trabajadores, los principales directivos de la Unión Industrial Argentina (UIA) iniciaron gestiones reservadas con el Palacio de Hacienda para estructurar mecanismos de financiamiento que devuelvan dinamismo al mercado doméstico.
Números en rojo y la búsqueda de una alternativa al Ahora 12
Los diagnósticos privados reflejan la profundidad de la retracción comercial. De acuerdo con el relevamiento estadístico más reciente elaborado por la consultora especializada Scentia, el consumo masivo consolidó una contracción del 3% interanual durante los primeros cinco meses del año en curso, acumulando un retroceso del 16% al contrastarlo con las métricas de enero de 2023.
La inquietud del entramado corporativo se profundiza ante la proximidad del 30 de junio, fecha en la que se cumplirá un año desde que la administración de Javier Milei discontinuó las herramientas de estímulo a las compras con tarjeta de crédito, tales como el histórico programa Ahora 12 y su posterior variante, Cuota Simple, bajo la premisa regulatoria de eliminar los subsidios indirectos del Estado.
En esta oportunidad, la estrategia de articulación público-privada apunta a que las entidades bancarias —tanto del sector público como bancas privadas— queden habilitadas para ofrecer líneas de crédito a plazos de 12 y 18 meses. Para viabilizar la operatoria sin comprometer recursos fiscales, la propuesta técnica contempla un esquema de flexibilización y reducción de los encajes bancarios. Esta alternativa permitiría liberar parte de la liquidez que actualmente absorbe el Banco Central (BCRA) mediante sus políticas de inmovilización de fondos y colocación de letras del Tesoro, redireccionándola hacia el financiamiento de las familias.
El debate por los tiempos de la reactivación y los sectores prioritarios
Mientras el equipo económico liderado por el ministro Luis Caputo mantiene la expectativa de una reactivación automática de los indicadores generales durante la segunda mitad del año apalancada por la desaceleración del índice de precios, la lectura de las cámaras fabriles denota mayor urgencia. Desde la UIA advierten que el fuerte despegue de los rubros vinculados a la minería y los proyectos energéticos no derrama con la velocidad necesaria hacia el resto de las ramas manufactureras tradicionales.
Por este motivo, las carpetas presentadas ante las secretarías de Estado priorizan el beneficio crediticio para bienes de consumo directo como textiles, calzado y materiales para la construcción, buscando frenar el deterioro del empleo y la capacidad instalada en los parques industriales.
"Estamos en negociaciones para buscar caminos para que haya créditos a corto plazo para sostener el consumo que está caído", aseveró al respecto el dirigente industrial Martín Rappallini en declaraciones periodísticas. Para los empresarios, la aprobación de este plan de cuotas funcionaría como un elemento de contención indispensable para sostener la actividad productiva mientras se transita la reorganización del modelo económico general.






