Tras semanas de profunda preocupación e intensas gestiones diplomáticas, se confirmó una noticia esperada. El canciller de la Nación, Pablo Quirno, anunció formalmente la liberación de Paula Giménez y Lucas Aguilera, los dos ciudadanos argentinos que permanecían privados de su libertad desde hacía exactamente un mes en la República de Libia.
Los dos activistas ya se encuentran fuera del territorio africano y bajo resguardo de las autoridades consulares en la ciudad de Estambul, Turquía, donde se les brinda asistencia médica y legal preventiva antes de coordinar su regreso al país.
Una misión solidaria interrumpida
Giménez y Aguilera formaban parte de un nutrido convoy humanitario internacional que pretendía trasladar alimentos, medicamentos y elementos de primera necesidad hacia la Franja de Gaza, en un intento por paliar la crisis social y sanitaria de la población civil palestina.
Sin embargo, durante el trayecto terrestre planificado por el norte de África, la caravana solidaria fue interceptada por fuerzas de seguridad locales al ingresar a una zona conflictiva de Libia, lo que derivó en la inmediata detención preventiva de todos los integrantes bajo causas que no fueron del todo esclarecidas públicamente por el gobierno de ese país.
Gestiones diplomáticas a contrarreloj
Desde que se tomó conocimiento del arresto, el Palacio San Martín inició canales de diálogo directos con representantes libios y organismos internacionales de derechos humanos. Los esfuerzos estuvieron coordinados para garantizar las condiciones de detención y acelerar el proceso de deportación segura.
"Queremos informar que los ciudadanos argentinos Paula Giménez y Lucas Aguilera han sido liberados gracias a un gran trabajo de nuestra diplomacia. Ya se encuentran en Estambul, sanos y salvos", detalló el titular de la cartera de Exteriores, llevando tranquilidad a las familias tras 30 días de incertidumbre en el continente africano.






