El invierno volvió a hacerse sentir con una fuerza arrolladora en Santiago del Estero. En lo que ya se consolida como una de las mañanas más crudas de la presente temporada invernal, el termómetro registró un desplome inesperado durante las primeras horas de este miércoles, alcanzando una temperatura mínima de apenas 0,6 grados. El registro tomó por sorpresa a los especialistas y a los propios vecinos, ya que se ubicó muy por debajo de los 3°C que el Servicio Meteorológico Nacional había pronosticado inicialmente para la jornada.
Una mañana helada entre la neblina y el viento en calma
Quienes debieron abandonar sus hogares en las primeras horas del día se encontraron con un escenario de frío extremo. El cielo se presentó completamente despejado pero acompañado por una densa presencia de neblina que redujo la visibilidad en los accesos urbanos. A esto se sumó una humedad ambiental del 89%, un factor que incrementó la sensación de enfriamiento corporal y transformó las veredas en verdaderos congeladores a la intemperie.
De acuerdo a los registros oficiales de las estaciones meteorológicas locales, las condiciones técnicas que completaron el amanecer polar fueron:
Presión atmosférica: 997,4 hPa.
Viento: En calma (lo que favoreció de manera directa la rápida condensación del aire y la posterior formación de bancos de niebla en distintos sectores periféricos y céntricos de la capital).
Cielo: Despejado a algo nublado con el correr de las horas.
Gran amplitud térmica y la continuidad del abrigo
Pese al impacto del arranque helado, el pronóstico indica que el panorama meteorológico comenzará a dar un leve respiro hacia la tarde. El ingreso de rayos solares sobre un cielo que se mantendrá parcialmente nublado permitirá un paulatino ascenso de la temperatura, estimándose una máxima prevista de 19 grados. De esta manera, los santiagueños experimentarán una marcada amplitud térmica que superará los 18 grados de diferencia en un solo día.
Sin embargo, el alivio será efímero. Para la noche se espera que el termómetro vuelva a descender de forma abrupta hasta posicionarse en el orden de los 11 grados, obligando a reforzar nuevamente el uso de camperas, bufandas y abrigos pesados.
Las proyecciones para el resto de la semana no muestran cambios significativos a gran escala. Los especialistas advierten que las condiciones de estabilidad atmosférica persistirán en gran parte del territorio provincial, configurando una seguidilla de jornadas caracterizadas por noches y amaneceres muy fríos, seguidos de tardes templadas y secas.






